Inicio/Instrumentos/Cuerda/Viola
Cuerda · Arco (cuerda frotada)Un poco más grande que el violín, una quinta más grave, y con un papel que durante siglos se consideró secundario. Hoy tiene un repertorio propio cada vez más reconocido, y una demanda constante en cualquier orquesta o cuarteto.

La viola se toca igual que el violín, apoyada entre el hombro y la barbilla, y frotando las cuerdas con un arco algo más pesado. La diferencia está en el tamaño —unos cinco centímetros más grande— y en la afinación, una quinta más grave que la del violín, lo que le da un timbre más oscuro, cálido y menos brillante.
Durante buena parte de la historia de la música se consideró un instrumento secundario, casi siempre de relleno armónico dentro del cuarteto o la orquesta, y muchos violistas de los siglos XVIII y XIX eran en realidad violinistas que no habían llegado al primer atril. Esa percepción ha cambiado mucho en el último siglo.
La viola ocupa el lugar intermedio entre el violín y el violonchelo, tanto en tamaño como en registro. A diferencia del violín, no existe un tamaño "estándar" único: las violas varían más entre sí en dimensiones, lo que hace que probar varias antes de comprar sea aún más importante que en el resto de la familia.
Muchos violinistas avanzados terminan pasándose a la viola en algún momento de su carrera, atraídos por su color más cálido y por la mayor demanda que suele haber de violistas en orquestas y cuartetos, donde siempre hay menos que de violinistas. Si estás decidiendo entre las dos, mira las diferencias entre viola y violín.
Una viola de estudiante cuesta entre 250 y 600 €, un poco más que un violín equivalente por su mayor tamaño. Un instrumento profesional se mueve en un rango similar al del violín, entre 3.000 y 10.000 € o más.
Al igual que el violín, existen tamaños reducidos para niños, aunque es más habitual empezar directamente con violín y pasar después a la viola, dado que el repertorio pedagógico para principiantes está mucho más desarrollado en violín.
El mantenimiento es prácticamente idéntico al del violín: cambio de cuerdas una o dos veces al año, encerdado del arco cada uno o dos años, colofonia regular y el mismo cuidado con los cambios bruscos de humedad y temperatura, a los que la madera es igual de sensible.
La principal diferencia práctica está en el tamaño del estuche, algo mayor, y en que el arco de viola, más pesado que el de violín, tiene un desgaste de crin ligeramente distinto que conviene tener en cuenta al llevarlo a encerdar.
Como el resto de la cuerda frotada, la viola no forma parte de la banda de música tradicional española. Su lugar es la orquesta sinfónica, la orquesta de cámara y el cuarteto de cuerda, donde ocupa la voz intermedia entre los violines y el violonchelo.
En la orquesta, la sección de violas suele ser bastante más reducida que la de violines, lo que hace que un buen violista tenga, en términos relativos, más facilidad para encontrar plaza que un violinista con el mismo nivel.
Yuri Bashmet es, probablemente, el nombre que más ha hecho por situar a la viola como instrumento solista de pleno derecho en el circuito internacional, con una carrera dedicada casi en exclusiva a ampliar y defender su repertorio. Tabea Zimmermann ha continuado esa labor desde Alemania, con encargos a compositores contemporáneos que han enriquecido notablemente el catálogo de obras disponibles.
Muchos de los grandes violistas de la historia reciente llegaron al instrumento después de formarse como violinistas, lo que explica en parte por qué el repertorio solista, aunque menor que el del violín, ha crecido con fuerza en el último siglo gracias a intérpretes que reclamaron un lugar propio para el instrumento.
La Sinfonía concertante para violín, viola y orquesta de Mozart es la obra más interpretada en la que la viola comparte protagonismo absoluto con el violín. Harold en Italia, de Berlioz, escrita a petición de Paganini, es la obra sinfónica de referencia con viola solista, aunque irónicamente Paganini nunca llegó a estrenarla.
Del siglo XX, el Concierto para viola de William Walton y la Sonata para viola y piano de Shostakóvich, su última obra, son piezas centrales del repertorio moderno. Las Suites para violonchelo de Bach, transcritas para viola, son también un recurso habitual de estudio y concierto para el instrumento.
La viola se estudia en los mismos conservatorios que el violín, con especialidad propia desde el nivel profesional: el Conservatorio Superior de Música "Joaquín Rodrigo" de Valencia, el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, la Escuela Superior de Música Reina Sofía y Musikene, entre otros.
Muchos conservatorios ofrecen la posibilidad de empezar directamente en viola o de cambiar desde el violín en cursos intermedios, y esta segunda vía sigue siendo, en la práctica, la más habitual entre quienes terminan dedicándose al instrumento.
Precio de referencia para empezar: 250 € estudio.
Según esta guía, tiene una dificultad de aprendizaje alta.
Su mantenimiento es moderado.
DÓNDE COMPRAR
Algunos enlaces son de afiliación: si compras a través de ellos, Rosa Music puede recibir una pequeña comisión sin coste extra para ti.
Accesorios habituales de mantenimiento y uso diario, con enlaces directos a Amazon.
Amazon8,33 €
Amazon6,49 €
Amazon14,99 €
Amazon14,99 €
Convocatorias, oposiciones, conciertos y novedades directo a tu bandeja.
Aparece gratis en el directorio de músicos, bandas y entidades musicales de España.
Da a conocer tu escuela, banda o proyecto musical en Rosa Music, desde 5 €.